SINOPSIS
Cuando un buen amigo mío me sugirió como tema de esta plática el de los principios de contabilidad generalmente aceptados, tuve un momento de vacilación al considerar que, tratándose de cuestiones tan conocidas y de uso tan frecuente en el cotidiano ejercicio de la profesión, cualquiera cosa que agregara sería redundante y tediosa.
No dejó, sin embargo, de preocuparme el asunto recordando sobre todo las palabras de alguien que externó su juicio en el sentido de que "a muchas personas les caería como un golpe saber que dos compañías. idénticas en otros sentidos, pudieran manifestar utilidades netas con diferencias de millones de dólares, tan sólo porque siguieron diferente método de contabilidad, y que los estados financieros de ambas compañías, aún así, ostentan la opinión de un contador público titulado, indicando que los informes presentan razonablemente los resultados, de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados".
Tienen que ser desconcertantes estas expresiones para quienes, como los contadores, vivimos en la permanente aspiración de que los estados financieros que lleven nuestra firma muestren "la verdad y nada mas que la verdad", aún cuando, realistas ante todo, tenemos buen cuidado de curarnos en salud con aquello de la “exactitud razonable".
La posibilidad de que los resultados que presenta un contador, tras esmerado v afanoso esfuerzo por mostrar la realidad, pueden ser eventualmente no sólo cambiados, sino sustancialmente modificados por otro contador, igualmente serio, igualmente honesto, igualmente capaz, tan solo porque sigue "diferentes métodos de contabilidad", tiene que causar un natural sentimiento de incomodidad, digamos mental, entre quienes reflexionemos sobre el particular....descargue el artículo completo |